Alejandro Peña Arroyave

¡Mineros del mundo, uníos!

Señor del mundo,
has olvidado que dios hay uno solo.
Señor del mundo,
tu reino está cayendo,
nosotros, mineros,
en la noche larga y silenciosa,
en los sótanos de tu mundo,
lo socavamos golpe a golpe.

Señor del mundo,
tus manos palpan excitadas el fetiche
ensangrentado con las guerras que provocas,
con las armas que comercias,
con el dolor infinito de la vida que dañas.
Señor del mundo,
señor banquero,
en el día construyes muros y fronteras
que destruimos en la noche.
Nosotros, mineros,
siempre fue nuestro el futuro.

Señor del mundo,
el dios dinero está arriba tuyo
y ahora transita libre, intangible.
Señor del mundo,
en los sótanos de la noche profunda,
nosotros, mineros unidos,
forjamos golpe a golpe las cadenas de la libertad.