alexis diaz pimienta

Dinero

La gente quiere dinero.
Solo dinero. No importa
si es con luz larga o luz corta.
Le gente quiere dinero.
La gente quiere dinero
en billetes o en monedas.
Lo que tengas. Lo que puedas.
En cheques. En efectivo.
En diferido o en vivo.
¿Me lo quedo o te lo quedas?

La gente quiere dinero.
El rico para que sobre.
El pobre porque es muy pobre.
Y el “normal” porque no, pero…
La gente quiere dinero.
En metálico. Virtual.
Transferencia nacional.
Traspaso de cuenta a cuenta.
De forma sana o violenta.
Sucio o limpio. Le da igual.

La gente quiere dinero.
Más que sexo y que comida.
Más que música y que vida.
La gente quiere dinero.
La gente quiere dinero.
Divisas, billetes, bienes.
Dólares, euros o yenes.
Libras, peniques, chelines,
pesos, dracmas o florines.
¿Pero tienes o no tienes?

La gente quiere dinero
vil metal, papel cambiante,
algo contante y sonante:
alegría al monedero.
La gente quiere dinero
money, fulas, guita, plata,
perras, suelto, vuelto, lata,
letras de cambio, talones,
qué caro es vivir, cojones
y la muerte qué barata.

La gente quiere dinero
giros, resguardos, tarjetas,
cuentas en Suiza, libretas
de ahorro, un amigo cajero.
La gente quiere dinero.
Parné, caudal fraccionario,
“lo justo”, “lo necesario” lo
“para acabar el mes”,
pensión, sueldo, liquidez,
un préstamo hipotecario.

La gente quiere dinero.
Criptomonedas, bitcoins,
Dash, Ethereum, Litecoins.
La gente quiere dinero. La
gente quiere dinero Cardano,
Dash, Ripple, Lota. Y tú,
apunta. Y toma nota.
Y juega a la Lotería.
Y cómprate una alcancía.
Y miedo a la bancarrota.

La gente quiere dinero.
Padres. Hijos. Amistades.
Enteros. Cuartos. Mitades.
Legente quiere dinero.
Todo elmundo el año entero en el
sálvese el que pueda.
Quétienes. Cuánto te queda.
Tanto tienes, tanto vales.
Yante Dios somos iguales:
¡Viva la Cristomoneda!

Pero eso sí: habrá un final, y
no en Andorra ni en Suiza.
Dios a nadie garantiza un
Paraíso Fiscal.
Así que yo, tan frugal,
mi albacea y mi heredero,
soy mi propio tesorero:
escribo, escribo y escribo
y vivo con lo que vivo:
más palabras que dinero.