Tomas Stiegwardt

Un mundo críptico

Encantos mágicos, de terciopelo
Liturgias gráficas, incandescentes
El reino del ayer, no sabes ya que hacer
Reflejas tu alma al cielo

La carta trágica, del rey del hielo
la gran partícula, evanescente
Relatos de poder, que ruegan por volver
Nos vuelve fieras en celo

Y es tu tiempo, tu talento
Es tu nombre, tu momento
El fuego va a nacer
Tu mundo vuelve a arder
La trama de tu tormento

Cripto crisálida, un nuevo mundo
La paz insípida de tus profetas
El cuántico terror, que repta sin temor
Araña del reino oculto

Ojos mortíferos, fulgor de ensueño
La cazadora hija del fuego ardiente
la vara gélida, que ya desintegra
Un nuevo amanecer, indiferente

El viento trágico se arremolina
Detrás del pórtico, se esconde un hada
zafiros de cristal que brillan sin parar
Estelas de oro y plata

El cielo se abre, entran las llamas
Que purifican, un mal pasado
Monedas de oro, riegan el suelo
Y tus antenas, se izan de nuevo

Una avenida prístina de neón perfecto
La lluvia ácida, de tu desvelo
La corte del placer, renueva su corcel
Y arranca tu suave velo

No es esta una poesía ni un documento
Es una declaración, un movimiento
El grito auténtico que aquí fomento
La gran ballena azul, flotando como un sol
Rasgando el velo del tiempo

De entre los números brota una idea
y un pulpo histriónico, gira entre el fuego
Corremos con amor, buscamos el calor
Deseamos la ley primera

Y a mis ojos, soles rojos
Largas cintas con vuelo propio

Terminan de estallar, círculos de metal
Se estrellan entre sus ojos

Inmune a todo, radiante hechizo
Larga su pócima de hierro frío
Nacimos para ver, como desaprender
Las cadenas del granizo

Un vidrio roto, un eco eterno
Se vuelve pálido frente a un infierno,
Te dejas convencer, ferviente atardecer
Abres tu mente en pleno

Cadenas nuevas, que enlazan sueños
En bloques místicos, se sueldan mundos
Empiezas a creer y sales al saber
Al pie de un nuevo milenio

Y el criptograma, te habla en clave
aunque lo olvides, tu mente sabe
Se llama libertad, fragmentos de verdad
¡Y ahora tienes la llave!

La criptomancia, un arte nuevo
Otro sitio, en otra infancia
No deja de flotar, como ardiente metal
Alquimia de medioevo

Y otra estancia, con sustancia
Grandes choques, a la distancia
Te mueves entre el Ser, y buscas un nuevo hacer
Una vida con elegancia

Como un narcótico, efervescente
En Ciudad Gótica, mundo emergente,
Te vuelves sin llegar
Conjuras todo mal
En busca de lo trascendente

La cifra mágica, número de oro
Convenio trágico, plaza de toros
Un circo sin igual
Vida paranormal
El ciclo del Ouroboros

Cripto-atlante
Ser mutante
Miel del cielo
No hay tiempo que perder
En esta sed de arder
¡Por fin remontamos vuelo!

No te pierdas, en tus pasos
Diferente, nunca ausente
Te puedes desafiar, y vuelves a gritar
Llegas al cripto-presente.

Una megápolis,
La fórmula espectral, un algoritmo
Hilado magistral, un fin de ciclo
Una aventura audaz, cantos de guerra
Dejando el mundo atrás, al infinito

De nuevo estoy aquí, ya bien parado
Mirando el mundo, esperanzado
Cardúmenes de miel
Flotan entre tu piel
Bloques en celo, estructurados

Ayer yo desperté, lucidamente
Ya algo en mí se fue, al cielo raso
Una iluminación, una nueva canción
De mi pluma brotan trazos

De historias mínimas
Acentos máximos
Lecturas frágiles, cifras paganas
Me encuentro entre la acción
Afuera hay destrucción
Rituales de hiedra y caña

Al fin y al cabo, es una cadena
Sonido eterno, cantos de ballenas
Estaño y luz de neón producen una unión

¡y ya suenan las sirenas!

Carencia agnóstica, crisol de plata
El gran acróstico del mago eterno
Osar saber callar y también es saber
En los tiempos del invierno

Y en este mundo actual, eterno Shiva
Luchan las huestes de los opuestos
El mundo va a estallar, en un jardín mortal
Te llaman tus ancestros

Y el gran Ser interior, te catapulta
Hacia la inmensidad donde no hay frío
Y una figura cruel, con trenza de oro
Repite sin cesar un epitafio

Antiguo resplandor, el cielo y el temblor
La pócima secreta de tus olvidos
A veces simples, otras complejas
Palabras sacras entre tus cejas
Ya no vas a ordeñar, el líquido final
Profanos de almas viejas

Sobre un corcel veloz, cual Alejandro
De Macedonia al mundo, reinterpretado
La forma de mirar, un nuevo despertar
Soñando y también migrando

Y un ave mística, diosa del cielo
Perfora el manto de tu desconsuelo
Cambiar el vuelo al ras, sin ya mirar atrás
Levantas al fin el vuelo

Azufre, incienso, hielo blando
Conjuro alquímico, sal y mercurio
Fermento mágico, un nuevo augurio,
La lluvia cae, tan persistente
Un jeroglífico dentro en tu mente

Como una lápida de alabastro
Miras al cielo y ves los astros
Ayer y hoy es igual
No hay ni bien ni mal

Tulipanes, palos santos, dios del agua
Y crece un puente, en tu mente, incandescente
Refugio de la soledad, partieron de otra edad
Hacia una nueva era

Alguna vez fui cruel, por un sendero
La línea azul corrió, el mundo retornó
Ya no somos corderos
Y tu sueño tiene dueño, alto abrazo
Un ciclo para amar y también concretar
Un nuevo lazo

La música fatal que te emociona
El ritmo es feroz en tu lugar atroz
El cuerpo se erosiona
Y viento rústico, se arremolina
Su mundo cáustico que se avecina
El ciclo actual, destruye todo mal
Hay un perfume actual, como un misterio
Revoloteándote, un monasterio
La sal de tu pasión, se vuelve una canción
Para un nuevo imperio

Mirada errática en tus blasones
Perfecta rítmica sin más razones
La flor gramática, incandescente
Retruca al viento su aroma tibio
Un canto al azar, después de despertar
La mirada de los anfibios

Y por las noches, miras el cielo
Y te preguntas, cuál es tu modelo
Una sonrisa impar, verbos sin conjugar
Un mundo de caramelo

Es como un ajedrez, de terciopelo
De humo blando sobre tu cabello
Una mordaz ración, una nueva pasión
Se esconde en el clima

Letanías, suaves curvas, esplendores
Podremos encontrar, la fuente frente al mar
Revelando una presencia
Corrientes vastas por tu cultura
Renovando tu infraestructura
El cuarto del saber
Se enmarca en tu querer
A una visión futura
Y revolviéndonos, como moluscos
En este océano interminable,
El cielo ya se abrió, en nueve partes
Para volver a vivir, al infinito
Vuelve el mudo a brillar, océanos de sal
Buscan un nuevo sitio

Hay un botón azul, frente al tornado
Y bailas sin cesar, en una plaza
Das una vuelta más, y otra vuelta
Y esperas que al llegar
Y entras a buscar, el caldo áureo
Y en un respingo ya perdiste todo
Buscas el nuevo amor un caso de Supernova

Y por si acaso vas, hacia el abismo
Buscando cientos de palomas muertas
Te sientas a mirar, un
Polvo sin disolver, guardias del oro

Una turista checa introvertida
Camina sin saber, del nuevo amanecer
Arranca la nueva vida

Comprime el mal con mal
Se distorsiona
Arranca ojos de muñecos rotos
Se vuelve más viral, el nuevo punto Austral

Y aquí te veo, indiferente
Corriendo desnudo entre la gente
Pensando sin pensar, mirar de frente
Una nueva acción, suave la distracción
Para un ciego ausente

Dejo esta cripto-oración
Como legado
Un canto extraño y desacompasado
Cripto erótico y sugerente
Cripto mágico evanescente.